El sexo del bebé

Todavía recuerdo (y me río) la obsesión que tenía con las niñas. Desconozco el motivo pero, siempre que me visualizaba siendo mamá, me imaginaba rodeada de niñas. Niñas a las que hacer coletas, con las que jugar a muñecas y compartir confidencias. ¡Valiente bobada! Así que esperaba ansiosa el momento de conocer el sexo del bebé en el primer embarazo. Cada vez que pienso en ello, me siento culpable. Las llegadas de Pocholón y Cuquito han cambiado y roto mis esquemas del todo. Y tengo que confesarlo: no puedo ser más feliz con mis dos muñecos. No les cambio ni por 2000 niñas. Obviamente si hubiesen sido Pocholona y Cuquita, habría sido igual de feliz. Y es que, al final, lo único importante es que son tus hijos o hijas, una prolongación de ti misma.

Recuerdo perfectamente mi cara de poema cuando nos confirmaron el sexo del bebé en el primer embarazo: NIÑO. ¡Niño! ¿Un niño?  No era lo que yo había imaginado y, entre las hormonas y los cambios de humor en el embarazo, mi reacción fue, cuanto menos, rara. Eso sí, me duró contados minutos porque empecé a pensar lo felices que íbamos a ser juntos, lo emocionante que era el tener por delante el proyecto de hacer de Pocholón un hombrecito tan bueno como su padre, el reto que suponía y todo lo que iba a aprender. Y así fue. Así que, cuando llegó la hora de confirmar el sexo del bebé en el embarazo de Cuquito, mi actitud era otra. Otro niño. Genial. Por un lado, tengo que confesar que tenía ganas de niña pero una parte de mi prefería claramente niño. Se llevan 21 meses y se lo van a pasar pipa. Yo les veo y no puedo explicar lo que siento. La vida te da lecciones, es pura magia y te enseña cada día.

EL SEXO DEL BEBÉ

Mi enajenación mental en el primer embarazo me llevó a consultar todo tipo de métodos para elegir y adivinar el sexo del bebé. Ahora me río, pero me pongo roja sólo de pensarlo. Desde luego, hice hallazgos de lo más curiosos:

Influencia de la ovulación a la hora de concebir

EL SEXO DEL BEBEPor mucho que se empeñen en decir lo contrario, no está científicamente demostrado que ningún método sea efectivo a la hora de elegir el sexo del bebé. No obstante, existe la idea extendida de que el momento en el que se mantienen relaciones sexuales, influye en el sexo del bebé.

Si se mantienen relaciones sexuales hasta 2 días antes de la fecha de ovulación, que se da aproximadamente 12-14 días después de la última regla, tendrás una niña. Sin embargo, si las relaciones se mantienen desde 2 días después de la ovulación, será varón.

Método Baretta para elegir el sexo del bebé

El método Baretta es una técnica basada en la alimentación de la mamá antes de quedarse embarazada que se supone que posibilita elegir el sexo del bebé en función de los cambios que la alimentación produce en el moco cervical. El sexo del bebé lo aporta el hombre.

El espermatozoide X (niña) es más lento, más resistente en condiciones adversas o ácidas y es más duradero.

El espermatozoide Y (niño), por el contrario, es más rápido y numeroso y requiere condiciones menos adversas, alcalinas. Es el primero en llegar pero muere mucho antes que el “X”.

Según Baretta, para tener una niña hay que cuidar muy bien la alimentación durante los 3 meses previos a la concepción para favorecer ese medio ácido que el esperma X necesita. La dieta incluiría alimentos ricos en Calcio y Magnesio como: leche, verduras, almendras, tomate, huevos… evitando los alimentos ricos en Sodio y Potasio que son los que se deben consumir para favorecer la concepción de un varón (fruta, legumbres, sal, pan, carne y pescado, alcohol, café…).

Calendario chino

CALENDARIO CHINO SEXO BEBESegún el calendario chino, es posible elegir el sexo del bebé. Sólo hay que ver la edad de la mamá y el mes de la concepción.

Mi conclusión personal es que, en un mundo cada vez más tecnológico, en el que estamos acostumbrados a obtener todo a golpe de click, a veces, nos empeñamos en ir contra la naturaleza que siempre es sabia. Por eso, creo que ninguno de estos métodos es fiable y que, al final, lo único importante es el regalo que nos hace la vida al convertirnos en padres. El sexo del bebé es algo totalmente secundario. Es normal tener una determinada preferencia pero lo cierto es que ese segundo mágico en el que le ves la carita, lo cambia todo y hace que te enamores hasta las trancas de ese ser tan frágil y tan maravillosamente perfecto.

Lo dice alguien que no puede haber estado más equivocada y que aprendió la lección con la llegada de sus dos polluelos. Sin duda, lo mejor que ha hecho junto a su adorado señor M.

4 comentarios sobre “El sexo del bebé

  1. Me he sentido súper identificada con el post. Yo no tenía preferencia, pero tenía la intuición de que sería una niña. Y mira, si ahora me dijeran que es una niña (porque no lo habían visto bien), no me gustaría. Ya me he hecho a la idea y dentro de un par de meses espero conocerle 😉
    A mi la tabla china me decía que niña. Aunque no lo has incluído, a mi sólo me acertó el método Ramzi, supongo que por casualidad.

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    1. Mil gracias por tu comentario! Yo no creo mucho en estos métodos la verdad, al final siempre tienen un 50% de probabilidad de acertar…y otro de equivocarse jeje. Ramzi es el de la posición del feto en la eco ¿no? A mi con cada método me salía una cosa diferente jajajaa Yo erre que erre con la niña y a día de hoy, no cambio a mis muñecos por nada!!!!

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  2. En la familia de Maridín llevan unas cuantas generaciones de niños por todas partes y estaban como locos por una niña. Así que todos los días me decían que iba a ser una niña, que por fin otra mujer en la familia… y sin embargo yo convencida de que era un niño y así fue.
    Pues yo que nunca había querido una cosa u otra pues me sentí rara, tanto me lo habían dicho que había desconfiado de mi propia intuición.
    Al final, lo del sexo es una tontería, hay que ver hasta qué punto nos dejamos comer la cabeza por la sociedad.
    Eso sí, me identifico con muchas cosas que dices y reconozco que al final si hubiese un bebé #2 hay una pequeña parte a la que le gustaría que fuese niña para tener la experiencia de educar también a una chica, me contradigo jeje
    Las tablas y demás métodos de detección del sexo del bebé aunque sean mentira, tienen una parte de juego divertida.

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    1. Gracias por tu comentario. Yo también soy pura contradicción jeje pero tienes toda la razón lo realmente emocionante e importante es ser mamá, el sexo.es secundario. Y sí, lo de los jueguecillos es divertidísimo aunque no sea muy empírico que digamos jejeje

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